Los Conceptos De Polivalencia E Interoperabilidad Iluminan La “ciudad Inteligente”

 

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Tras la evolución de los tiempos, la tecnología ha ido siendo parte nuestra y de nuestro entorno, acompañándonos en cada paso, desde el más modesto, hasta el mas complejo proceso personal, doméstico o empresarial; el manejo de nuestros recursos económicos, el desarrollo de nuestras empresas, el funcionamiento de nuestros semáforos y señales de tránsito, el mismo camión recolector de basura domiciliaria que no se presenta en nuestro barrio, si es que los sensores del depósito no informan que el llenado de éste se encuentra a su total capacidad y que requiere de su retiro. Es tema de discusión, si el captar las patentes de los vehículos que ingresan a una comuna o la identificación del rostro de una persona, afecta las libertades individuales del libre transito o constituye un acto social de control para prevenir actos de violencia o delictuales en barrios, comunas o cualquier lugar público.
Así, la tecnología que tenemos a diario, la misma que para los más jóvenes es tan cercana y que los mayores hemos tenido que hacer un esfuerzo para asimilar sus beneficios y usos, hoy la tenemos cada vez mas cerca a través de nuestros sistemas telefónicos (smartphone) en el nivel domestico, en nuestra casa cuando desde a distancia a través de un “click” prendemos las luces, activamos cámaras de vigilancia o algún electrodoméstico que posea la conectividad a la red internet.
La “integración de tecnologías” de los sistemas es cada vez mas importante, distintos son los proveedores de servicios y equipos, y todos ellos utilizan conceptos similares como bluetooth, wifi, 3 o 4G, EDGE, entre otros, por lo que preliminarmente podríamos deducir que a través de estos mecanismos, puede existir el fácil acceso de las redes y sistemas, pero por diferentes motivos económicos, planes de desarrollo de empresas o buscando la exclusividad de los productos ofrecidos, esta interconexión no es tan fácil de lograr. Un ejemplo de ello es la empresa Apple y sus diversos software, protocolos, conectores, cables y terminales que dificultan la fácil conectividad con otros equipamientos y sistemas de apoyo como los de carga de energía, sistemas de proyección de imágenes, sistemas de sonido, etc.
Por otra parte, el principio de “polivalencia” aplicable a los proyectos de desarrollo, implementación o mejora de las Tecnologías de la Información (TICs) constituye un importante factor que puede permitir incrementar en la organización nuevas capacidades tecnológicas disminuyendo los costos, toda vez que si analizada la demanda y los medios técnicos que cubrirán la brecha determina con la capacidad de tener “otros usos” quizá no será necesario desarrollar dos o más proyectos individuales para cubrir otras necesidades existentes o cumplir otras funciones. Es así, como ejemplo por una parte, la capacidad de geolocalización de los teléfonos, tablet y otros dispositivos móviles, utiliza aplicaciones y softwares de tránsito en la gran ciudad, buscando las rutas más eficientes y cortas, también es factible su utilización para estudios de instituciones gubernamentales al definir rutas de evacuación de la población ante situaciones de riesgo de tsunamis en ciudades costeras.
Estas capacidades y facilidades que la tecnología de las comunicaciones e informática ofrecen a los ciudadanos para un mejor vivir diario, actualmente no poseen restricciones de cobertura en lo largo y ancho del globo, toda vez que las comunicaciones satelitales, han cubierto esas áreas que por distancia de los centros urbanos o las características geográficas impiden la eficiente propagación de las señales, con la imponente “constelación” de satélites como es el caso de IRIDIUM o INMARSAT, u otros, los que a través de equipos cada vez más portátiles y fáciles de usar por el usuario no experto ni conocedores del mundo de las comunicaciones, han facilitado el acceso a los datos tanto VSAT como BGAN. “SMART” DESDE UN TELEFONO A LA CIUDAD.
Las mismas capacidades enunciadas, desde el nivel más pequeño descrito anteriormente, hasta la complicada gestión “ciudadana” de una metrópolis, se han visto afectados por esta gran revolución tecnológica, las grandes velocidades de transmisión, la pequeñez de transistores, tarjetas integradas y equipos portátiles, que son inversamente proporcional respecto al aumento de las capacidades de comunicación, hoy nos permiten dejar atrás las dificultades de comunicaciones a mayores distancias y los viejos problemas tras el aumento de la magnitud de los datos que conforma un mensaje.
Según escribe “Jordi Borja” (Contrapunto: Ciudades Inteligentes y Ciudades Innovadoras)[1] la economía propia de la ciudad es la del conocimiento incorporado en las actividades productivas.
El progreso del conocimiento depende de la investigación y de la innovación; es decir, de procesos muy socializados y que encuentran en la heterogeneidad de la vida urbana un ambiente favorable. Pero el funcionalismo aplicado mecánicamente a la gran ciudad tiende a la zonificación (zoning), a crear áreas especializadas como los campus o parques tecnológicos, una dinámica que la segregación social de la vivienda aun multiplica. Las posibilidades de relación con “otros”, con gente muy diferente, se reducen y en consecuencia también lo hacen los contactos imprevistos, no programados; es decir, todo aquello que puede ser producto del azar. Y si no interviene el azar, la innovación es menos probable. Se ha comprobado que en aproximadamente una quinta parte de los descubrimientos científicos del siglo XX ha intervenido decisivamente la casualidad, lo imprevisto y se ha encontrado aquello que no se buscaba.
La ciudad inteligente es, por lo tanto, la que combina azar y necesidad. Es suficiente conocido todo lo que consideramos necesario para el funcionamiento de la ciudad (planos reguladores para definir sectores de residencia, comerciales y otros, la movilidad, los servicios urbanos y el equipamiento). Ejemplo de esto son los diversos sensores que desplegados en forma estratégica trasmiten la información recibida hacia un centro de gestión para la adecuada y oportuna toma de decisiones por la respectiva autoridad.
Seguridad, eficiencia en el gasto de recursos públicos, optimización del tiempo y otros valiosos aspectos, son el resultado de la implementación de tecnologías para la gestión comunal, ciudad o barrios. Sin embargo, para que ello ocurra, es importante que los ingenios electrónicos que sean implementados bajo una visión sistémica, segura (redundante) y con una visión polivalente, ya sea bajo el prisma de empleo diario de trabajo o como una herramienta de gestión y control ante situaciones de catástrofes y/o emergencias.
Al implementar un sistema de cámaras de seguridad, éstas deben permitir una rápida, eficiente y oportuna toma de decisión, para actuar ante un caso que afecte la seguridad del sector, si esto no se produce, la grabación sólo será un “dato anecdótico”, como registro histórico y dependiendo de sus capacidades, con pocas posibilidades de ser usado ante algún tribunal como un elemento de prueba en contra de delincuentes. El ambiente de conectividad común, a través de un software que integre cámaras, sistemas de comunicaciones, sensores meteorológicos, otros en general, además deberá contar con la capacidad de georreferenciar los hechos y constituir una plataforma de fácil integración con instituciones de seguridad, rescate médico, bomberos y otros medios existentes en la ciudad para actuar ante algún hecho específico.
“Organización Esquemática de un Centro de Control”
El Centro de Operaciones, destinado a otorgar las herramientas necesarias para permitir la gestión, conducción y control del accionar de los medios de la ciudad, por parte de la autoridad que ejerce el gobierno y su respectivo grupo asesor, debe poseer los principios de: “visión sistémica”, “polivalencia”, “redes y sistemas integrados” y la “robustez de redes, sistemas y equipos”. Éstos son básicos y elementales para otorgar la inteligencia necesaria, los cuales vamos a definir a continuación:
“Visión Sistémica”, la suma de las partes integrantes, en forma sincronizada trabajan bajo un fin común; los componentes de la definición de sistema, se representan claramente en un Centro de Operaciones donde las diferentes redes de comunicaciones que transmiten y reciben las señales de diversos sensores en terreno, estas redes de protocolos, frecuencias y tecnologías distintas, poseen las interfaces necesarias para permitir su integración y entrega de modo entendible a los respectivos asesores y mando en general. A su vez, la interconexión se presenta a través de un software que posee la capacidad de entregar la información a través de capas (panoramas) y/o en forma centralizada conforme sea requerido. Un importante elemento, lo constituye el terreno geográfico, el cual se encuentra debidamente representado y permite visualizar los medios que se encuentran desplegados y con capacidades de geolocalización y GPS. Será deseable que el software utilizado, además posea los módulos de planificación, entrenamiento, conducción y comunicaciones, los que facilitarán la acción en las etapas de planificación y de ejecución de la conducción de medios en la gestión diaria y/o durante la ocurrencia de una emergencia.
“Polivalencia”, se refiere a la capacidad de emplear las capacidades disponibles, en diversas circunstancias, por ejemplo, para la gestión y conducción diaria de los medios municipales como, por ejemplo: los sistemas de semáforos, los móviles de seguridad ciudadana, los móviles de equipos médicos y ambulancias, etc. Y por otra, el empleo del sistema para la conducción de las capacidades municipales ante situaciones de emergencias y/o catástrofes, orientados al apoyo y auxilio de la población civil.
Es importante que la transición desde un periodo de normalidad hacia uno de crisis se realice bajo la mayor normalidad, eficacia y rapidez posible, con el personal técnico con los conocimientos, entrenamiento y capacidades ya comprobadas. Aquí cobra un mayor valor, el hecho que exista un modelo que posea los módulos de entrenamiento y planificación, los que junto a un proceso de capacitación hará menos traumático este proceso trascendental que afectará seriamente en la oportunidad para la llegada del auxilio que ciudadanos necesitan.
“Redes y Sistemas Integrados”, la plataforma que soporta la información recopilada por los sensores, los equipos de comunicaciones y cualquier otro ingenio electrónico desplegado en terreno, debe ser concentrado y “presentado” en el centro de gestión y control para el correcto análisis por parte del grupo técnico y asesor y permitir la adecuada toma de decisiones de la autoridad de gobierno, es decir, que deben existir protocolos de comunicaciones softwares y tecnologías “abiertas” o derribar las barreras que en ciertas circunstancias algunas empresas proveedoras, por un celo profesional y/o comercial, son utilizadas buscando la exclusividad y ganar una preponderancia representativa de la tecnología que representa.
La respectiva plataforma de gestión y control debe ser capaz de “representar” en forma relativamente amigable, clara y eficaz los diversos “panoramas” y la información que posee en forma trasparente para el operador, los técnicos asesores y principalmente para la autoridad y el mando que debe resolver medidas para contrarrestar situaciones negativas, explotar eventos positivos y conducir y/o dirigir el empleo de medios desplegados en el terreno. Importante es que exista la integración de sistemas, por ejemplo, la telefonía con señales radiales, el aprovechamiento de las señales de video, integradas y retransmitidas a otros centros de operaciones que existan, etc.
La tecnología entrega cada día mas y mejores herramientas, las aplicaciones en la telefonía “Smart”, el envío y recepción de videos a través de equipos telefónicos, equipos satelitales o medios físicos (MPLS), los equipos de geolocalización y cualquier otro que ofrece el mercado, todos ellos, deben llegar al centro de control respectivo y entregar la información que remiten para el análisis respectivo y producir “inteligencia” como información útil para la toma de decisiones.
“Robustez de Redes, Sistemas y Equipos”, para poder alcanzar la polivalencia, descrita anteriormente, es indispensable que el diseño de ingeniería de los sistemas, se efectúe considerando la capacidad para mantener en altos los estándares de disponibilidad y que permita, una vez ocurrida una situación de emergencia y/o catástrofe, que produzca un “black out” de redes civiles comerciales, mantener activos los sistemas de respaldo, tanto de energía como de comunicaciones, informáticos y software, a través de la duplicidad de los enlaces y la utilización de las capacidades satelitales que ofrece el mercado. Especial precaución se deberá tener con las salas de servidores y los respaldos de información crítica (bases de datos), que deberán ser cuidadosamente guardada en los sitios de contingencia alternativos, que permitan mantener los servicios correspondientes sin interrupciones y sin pérdida de información. Esta situación permitirá transcurrir desde un empleo de normalidad a uno bajo situación de emergencia en forma eficiente y conducir oportunamente los medios de apoyo para resguardar y auxiliar a la población afectada.
Finalmente, es importante destacar, que la tecnología ha llegado para quedarse, los micro y mega procesos diarios personales, de agrupaciones o ciudades, deben ser apoyados y beneficiados por ella, en los actuales tiempos, se requiere una eficiente y cada vez más ágil proceso de toma de decisiones, toda vez que la población esta expectante de la satisfacción de sus necesidades y en condiciones de reclamar por aquello si observa que hay lentitud o errores en el proceder.
[1] UOCPAPERS Nº 5 (2007) ISSN 1885 – 1541 Título Original: Ciuats Intel-ligents i ciutats innovadores.

 

GONZALO ANTONIO CAÑAS BENNETT CONSULTOR “MISIÓN – CRÍTICA” (PLANIFICACIÓN Y MYC) MAGISTER EN CIENCIAS MILITARES (PLANIFICACIÓN ESTRATÉGICA)